Calendario de Adviento Viajero: ¡empezamos!

Queridos viajeros. Lectores de El Blog de Viajes, turistas, nómadas y soñadores vacacionales. Diciembre ya está aquí y para muchos representa la última oportunidad del año de hacer una escapada. Otros, como es mi caso, volvemos a casa por Navidad y revisitaremos algunos de nuestros lugares preferidos de la tierrina. Sin duda es una época especial y festiva; seguramente después de mi cumpleaños es mi periodo preferido del año… y ¡me apetece un montón escribir sobre ello!

Este año te vamos a sorprender, mochilero, porque hemos preparado un Calendario de Adviento Viajero exclusivamente para ti. Te regalaremos un post diario, con temática navideña, para que lo leas y te contagies de nuestro espíritu festivo. Escribiremos entradas viajeras, para enseñarte cómo celebran en los diferentes países del mundo, qué comen, dónde comenzó todo y todos los secretos de la Navidad Mundial. Ningún otro blog de viajes se ha atrevido con esta hazaña y se limitan a contarnos dónde encontrar los mejores mercadillos… pero los viajeros verdaderos saben que la Navidad es mucho más que eso y lo vamos a demostrar: veinticinco posts en veinticinco días, ¿preparados?

calendario de adviento de bolsitas de papel

La tradición de los Calendarios de Adviento es originaria de Alemania. En el siglo XIX, las familias protestantes encendían una vela cada día de adviento, si bien esta tradición era tremendamente costosa ya que las velan eran caras. Por eso, las familias menos adineradas, pintaban veinticuatro rayas de tiza en el suelo o en cualquier pared y los niños borraban una cada día, en una cuenta atrás hasta el día de Navidad. Esta tradición evolucionó y se continuó colgando una imagen de naturaleza religiosa cada día. En 1851 esta cuenta atrás con imágenes sacras se convirtió en un “calendario de Navidad” de madera. Y unos pocos años después nació el primer calendario de adviento impreso: Hamburgo en 1902.

Hasta el año 1950 los calendarios de adviento no tenían chocolate detrás de las puertas, sino versos de la Biblia o dibujos.  Hoy en día los hay tan variados como te puedas imaginar: desde calcetines y perfumes a calendarios de adviento para gatos, todo es posible.

Navidad en Hamburgo

Esta ciudad de Alemania es la gran olvidada de muchos viajeros y turistas. Evidentemente, compite con la bellísima Berlín, con la interesante Frankfurt, y no puedo olvidarme de Colonia o Munich, que son otras dos firmes candidatas turísticas del país germano. No obstante, si hay una época del año en la que Hamburgo es la gran reina, es seguramente la Navidad. Su atmósfera festiva no se limita solo a mercadillos navideños (que los tiene y son bien bonitos) o a beber el tradicional vino caliente especiado (gluhwein) sino que recompensa a sus visitantes con muchas más cosas que hacer.

lago alster de Hamburgo por la noche con su árbol de Navidad iluminado

 

edificio de la filarmonica de Hamburgo

  1. No te puedes perder el Lago Alster, que decoran con un árbol de Navidad gigante en el centro. El agua se congela y cuando el día termina y se encienden las luces es sin duda un lugar de postal.
  2. Para sacarte el frío de encima, te sugiero encarecidamente el Museo del Café. Es muy recomendable reservar un tour con antelación, ya que siempre se agotan. Si no has podido conseguir un hueco para la visita guiada, mi recomendación es que al menos tomes un café.
  3. Visita la Filarmónica de Hamburgo, donde además de ir a alguno de los conciertos navideños, puedes disfrutar de unas vistas increíbles de la ciudad y de un edificio que es una delicia arquitectónicamente hablando.
  4. La maqueta de trenes más grande del mundo está en Hamburgo. Ir a verla es como viajar en miniatura, ya que la atención al detalle y la extensión de este conjunto de maquetas es sorprendente. Montañas, pequeñas ciudades, arboles… todo ha sido construido a pequeña escala y muchos viajeros cuentan que pasaron más de tres horas observándolo todo. En Navidad, ponen algunas decoraciones en la maqueta, para que parezca todavía más real.
  5. No puedo olvidarme, aunque comprensiblemente no es para todos, del Museo de Johannes Brahms o del Museo de Telemann, dos músicos de una relevancia increíble en la época del clasicismo. Ambos tienen algunas piezas que han sido consideradas música de Navidad, como las Christmas cantatas o la nana Geistliches Wiegenlied.

Esta es la primera puerta del Calendario de Adviento de El Blog de Viajes, que espero que hayas abierto con la misma ilusión con la que yo he escrito.  Al asomarnos por esta puerta hemos viajado nada menos que a Hamburgo en pleno siglo XIX, donde los niños de esperan pacientemente para borrar las líneas de tiza que representan la cuenta atrás navideña. ¿Ya te preguntas qué traerá la puerta de mañana? ¡Yo no puedo esperar!

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando…

Comenta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Excursiones en Berlín Ver Ahora